Cuando se habla de montar una tienda online, la conversación suele quedarse en el catálogo y la pasarela de pago. En la práctica, cada negocio llega con un problema distinto, y casi nunca es el que uno espera.
Estos son cinco proyectos que han entrado en OpenTiendas en las últimas semanas. Cuatro son migraciones —tres de ellas desde Yupop, la plataforma de tiendas online de Wallapop, que cerró el 13 de agosto de 2026— y uno es una tienda creada desde cero. Los juntamos aquí no como escaparate, sino porque entre los cinco cubren casi todos los retos habituales de un ecommerce: un catálogo con cientos de variantes, dos públicos en una misma web, la venta internacional y el salto a vender directo por primera vez.
MOMO Barcelona: una tienda física que necesitaba seguir siendo ella misma
MOMO abrió en 2001 en el Barrio Gótico de Barcelona. Vajilla japonesa, caligrafía, kimonos, incienso, darumas y maneki-nekos, con las piezas seleccionadas a mano en Japón.
El reto de un comercio así no es técnico. Es que el catálogo online no convierta un universo cuidado durante veinte años en una lista fría de referencias. Las categorías tenían que respetar la lógica cultural de cada objeto, no una taxonomía genérica de “menaje”, y la ficha de producto tenía que dejar espacio a la fotografía, porque en este tipo de producto la foto es el argumento de venta.
Fue una migración llaves en mano desde Yupop: catálogo, fichas, fotografías, clientes, dominio, pasarela y envíos.

Codex-U: un fabricante que vende a dos clientes a la vez
Codex-U fabrica un portaequipajes patentado que integra el soporte del candado en U y el guardabarros en una sola pieza. Tres gamas: Urban, Off-Road y Adventure.
Aquí el reto era de arquitectura comercial. La misma web tiene que convencer a dos personas que no buscan lo mismo:
- El ciclista particular quiere ver el producto, saber si hay stock y comprarlo hoy.
- La tienda de bicicletas quiere margen, exclusividad y soporte comercial.
La tentación habitual es montar dos webs. No hace falta: el catálogo y la página de captación de distribuidores conviven en la misma plataforma, con un único backoffice. A eso se suma la venta en cinco idiomas (español, catalán, inglés, francés y alemán) y el selector de país de envío.

Si tu caso se parece a este, te interesa nuestro artículo sobre qué es el ecommerce B2B y qué funcionalidades necesita.
Laboratorios IDC: cuando la tienda no es el negocio principal
Laboratorios IDC lleva desde 1998 en Valencia fabricando cosmética natural para otras marcas: formulación, producción y envasado. También tiene dos líneas propias, Zeizo y Diatonique, que vende directamente.
Eso invierte las prioridades habituales de un ecommerce. Su visitante más valioso no es quien compra un contorno de ojos, sino la marca emergente que busca un laboratorio certificado para producir su línea. El pedido de uno vale decenas de euros; el del otro, una producción entera.
También venían de Yupop. La web hace los dos trabajos: una sección de fabricación a terceros con su argumentario y su formulario de presupuesto, y una tienda que vende el producto propio con envío gratuito a España y Portugal peninsular.

Letras de Cerámica: cientos de referencias donde parecía haber una
Letras de Cerámica es un taller familiar de la provincia de Málaga que esmalta y pinta a mano letras, números y azulejos para fachadas.
Su catálogo es el más engañoso de los cinco. Nadie compra “un letrero”: el cliente elige modelo, elige tamaño y después compone su rótulo carácter a carácter. Entre letras, números y símbolos, multiplicado por tres tamaños y por cada modelo decorativo, salen cientos de referencias, cada una con su precio y su stock.
Resolverlo mal significa obligar al comprador a saltar entre cientos de páginas de producto para montar la palabra “CASA”. Resolverlo bien significa que el carácter se elige en la misma ficha, con stock real a la vista. La tienda funciona además en cuatro idiomas y envía a decenas de países. También migrada desde Yupop.

COLORS-BCN: tres generaciones de oficio y ninguna venta online
COLORS-BCN es el único de los cinco que no fue una migración. Es una marca textil con tres generaciones de familia detrás —tejeduría, confección y comercialización— que hasta ahora no había vendido nunca por internet.
Partir de cero cambia el proyecto por completo. No hay catálogo heredado que trasladar, ni base de clientes, ni posicionamiento que proteger. Todo se decide por primera vez, sin una versión anterior con la que comparar. La contrapartida es que tampoco se arrastran los vicios de una tienda parcheada durante años.
Venden camisetas, sudaderas y polos con teñido artesanal, un proceso que hace que ninguna prenda salga exactamente igual a otra. Y, como Codex-U, combinan venta a particular con un canal profesional: alta de empresa, descuentos por volumen y desarrollo de colores exclusivos para marcas.
Lo que tienen en común
Son cinco negocios muy distintos, pero los problemas se repiten más de lo que parece:
- Casi ninguno vendía solo a particulares. Tres de los cinco necesitan captar o atender clientes profesionales desde la misma web. Montar dos tiendas separadas para eso es una decisión cara que casi nunca hace falta tomar.
- El catálogo es el trabajo de verdad. La pasarela de pago se resuelve en una tarde. Estructurar variantes, stock y categorías para que el cliente encuentre lo que busca es lo que marca la diferencia entre una tienda que vende y una que no.
- La venta internacional ya no es excepcional. Dos de las cinco venden en cuatro o cinco idiomas, y no son grandes empresas: son un taller de Málaga y un fabricante de Girona.
Si estás en alguna de estas situaciones —catálogo complejo, dos públicos, varios idiomas, o simplemente una plataforma que se te ha quedado corta—, escríbenos y lo vemos sin compromiso.